¿Por qué decantar un vino?
agosto 8, 2016
Comienza la pizca de uva en Viñedo San Miguel
agosto 19, 2016

Pinceladas, arte y vino: Vincent Van Gogh

Si algo tienen en común el arte y el vino es que generan experiencias sensoriales, invitan al deleite y poseen una gran gama de matices. Una obra que claramente posee estas características es “El viñedo rojo cerca de Arlés” de Vincent van Gogh.

Inspirado por la luz y el color de pinturas japonesas, van Gogh se trasladó en 1888 a la ciudad de Arlés, donde encontró escenas llenas de luz y logró una época productiva aunque tormentosa gracias a su intensa convivencia con el pintor Paul Gauguin.

La llegada de Gauguin a Arlés motivó a van Gogh a trabajar de manera intensa, intercambiar ideas y aprender nuevas técnicas pero siempre conservando su esencia.

vendimia-van-gogh

Así una simple tarde de vendimia en Arlés quedó plasmada en una obra vibrante y con tintes personales e intensos en “El viñedo rojo cerca de Arlés”. Más que retratar un paisaje, van Gogh, influenciado por el color y la estética de Gauguin, contrastó una iluminación de carácter surrealista con una composición realista, creando una obra postimpresionista.

En la corriente impresionista el artista traslada su impresión visual al lienzo, haciendo copartícipe la atmosfera luminosa, mientras más natural, mejor, a diferencia del postimpresionismo que además de plasmar la luz, busca recuperar la expresividad en el lienzo y capturar el movimiento haciendo uso de la carga emotiva en cada pincelada. Esa emotividad queda plasmada en “El viñedo rojo cerca de Arlés”.

vendimia-vincent-van-gogh

El uso de los colores cálidos en la obra, rojo y amarillo, atrae la mirada del espectador misma que se torna confusa y nostálgica cuando observa los tonos fríos usados en las prendas de las mujeres, los árboles y el río. Esa sensación de añoranza es fruto de la imaginación de van Gogh ya que tras quedar impresionado por la belleza de un “viñedo completamente rojo como el vino tinto” que visitó durante un paseo, le escribió a su hermano Theo, a principios de noviembre de 1888, que trabajaba en un “viñedo, todo púrpura y amarillo” (probablemente en casa, ya que la temporada de vendimia comienza a mediados de agosto y se extiende hasta mediados de octubre).

viñedo-van-gogh

En 1890, antes de morir, van Gogh le vendió la obra por 400 francos a la también pintora Anna Boch, quien fuera hermana de Eugène Boch, amigo íntimo de Vincent, y mecenas. En 1906, Anna Boch vende el cuadro en 10,000 francos a la galería parisina Bernheim Jeune; luego la obra sería adquirida por Sergei Shchukin, embargada más tarde por el régimen bolchevique y otorgada al Museo Pushkin de Moscú, donde se exhibe actualmente.

En Viñedo San Miguel te invitamos a disfrutar el paisaje que rodea tu residencia y que, al igual que una obra de arte, es digno de compartir.